martes, 26 de enero de 2010

El problema es preguntar. Preguntarte. Cada pregunta desemboca en más preguntas y te comes la cabeza pensando respuestas. El problema es preguntarte. Preguntar. O no poder evitar hacerlo.

2 comentarios:

Claroscuro dijo...

El problema es que pienses que es un problema. Preguntarte tiene sus ventajas. No hacerlo, también.

pio dijo...

están las preguntas que buscan respuestas y las otras